La política burguesa es la defensa de la burguesía

A más de un mes de la celebración de las elecciones municipales en el Estado español donde se elegían a los concejales para los próximos 4 años, hemos sido testigos esta semana de la dimisión del alcalde de Torrejón de Ardoz (Madrid). Ignacio Vázquez, el candidato por el Partido Popular, se impuso con más del 60% de los votos y fue elegido como alcalde de dicho municipio.

Ahora, tras un mes en el cargo, ha dimitido por ser nombrado por el Consejo de Administración como consejero delegado de Metro de Madrid.

Esto es una nueva muestra de que las instituciones para la política burguesa no son más que trampolines a puestos mejores. La vida de sus vecinos no les importa nada, sino que únicamente les importa su vida y bienestar.

No es algo exclusivo del Partido Popular. En los partidos de “izquierda” vemos estos mismos movimientos. Quizás el ejemplo más sonado es el de Yolanda Diaz, una trepa de tomo y lomo. De estar en Comisiones Obreras para supuestamente defender a los trabajadores, a ser Ministra de Trabajo con medidas antiobreras como la Reforma Laboral. Su escaño y su puesto en el Congreso se lo ha asegurado con la enésima creación del oportunismo español, Sumar. Las puertas giratorias son la manera de comprar voluntades dentro de la clase política para así tener unas políticas amables hacia aquellas empresas.

Nos demuestra esto que la situación de la clase obrera no le interesa a ninguno de los partidos burgueses. Vienen a proteger a la burguesía y a sus intereses, no a los intereses de nuestra clase.

Tenemos el deber de llevar a cabo la unidad de los comunistas y aumentar la conciencia de la clase trabajadora para dar una salida revolucionaria al capitalismo. Es imprescindible que centremos nuestros esfuerzos en construir el partido que la clase obrera necesita.

 

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Comité Regional del PCOE en Madrid

Comment ( 1 )

  1. El artículo presenta un análisis crítico de la política y la clase política en el contexto de las elecciones municipales en España. Se centra en el ejemplo reciente de la dimisión del alcalde de Torrejón de Ardoz, Ignacio Vázquez, quien ganó las elecciones con un amplio margen pero dimitió después de un mes en el cargo debido a su nombramiento como consejero delegado de Metro de Madrid. El artículo argumenta que este episodio ilustra cómo las instituciones políticas se utilizan como trampolines para avanzar en las carreras personales de los políticos, en lugar de centrarse en los intereses y necesidades de los ciudadanos.

    El artículo critica tanto a los partidos de derecha como a los de izquierda por su participación en este tipo de movimientos. Se menciona a Yolanda Díaz, una figura que pasó de estar vinculada a Comisiones Obreras (un sindicato) a convertirse en Ministra de Trabajo y se argumenta que su ascenso demuestra la existencia de lo que se denomina «puertas giratorias», donde los políticos cambian rápidamente entre la política y la industria privada.

    El artículo sostiene que esta dinámica demuestra que ninguno de los partidos burgueses realmente se preocupa por la situación de la clase obrera y que, en cambio, están más interesados en proteger los intereses de la burguesía. La conclusión principal es que los comunistas deben centrar sus esfuerzos en la unidad y la concienciación de la clase trabajadora para buscar una salida revolucionaria al capitalismo y construir un partido que represente verdaderamente los intereses de la clase obrera.

    En resumen, el artículo critica la política de puertas giratorias y argumenta que los políticos a menudo buscan sus propios intereses en lugar de los de la clase obrera. Se hace un llamado a la unidad de los comunistas y al fortalecimiento de la conciencia de clase para enfrentar el capitalismo.

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