Los franquistas buscan un tamayazo para defender a España

Los monopolios y el aparato del Estado, en el momento de quiebra actual, necesitan un Ejecutivo que abrace sin vacilaciones, y sin dudas, la ideología del Estado, el fascismo, para tratar de sostener lo insostenible, una formación socioeconómica carcomida y podrida como es la capitalista.

La decisión de Sánchez, inmediatamente después de las elecciones municipales, de convocar elecciones generales, que se celebraron el pasado 23 de julio, sirvió para desmontar parte de la táctica que los monopolios, a través de unos medios de comunicación de masas que son lacayos de éstos y de los intereses del gran Capital, tenían para crucificar mediáticamente al gobierno reaccionario actual.

Y es que al empresariado del Estado español ya no le vale un gobierno abiertamente reaccionario y antiobrero como el del PSOE-SUMAR-PODEMOS-IU-PCE, que ha mantenido la represión contra la clase obrera no derogando la ley mordaza no dudando, tan siquiera, en mandar tanquetas contra la lucha de los trabajadores, en estrechar su compromiso con la OTAN y apoyar a estados abiertamente fascistas como el ucraniano, en darles dineros a manos llenas a los empresarios a costa de la deuda pública que paga la clase obrera con recortes sociales en sanidad, pensiones, educación y demás servicios públicos, sino que necesitan un gobierno abiertamente fascista para que el Estado arremeta a toda potencia contra la clase obrera.

El fascismo mediático y político, así como el propio Estado a través de la judicatura, hicieron una campaña electoral que sirvió para profundizar en el proceso de polarización de la sociedad y, aún y así, la abstención al circo electoral capitalista ascendió al 30%. El resultado de las elecciones demostró un debilitamiento de las diferentes fuerzas políticas ante el Estado, ante el que todos ellos declararon debida obediencia.

El resultado de los comicios, que arrojó una derrota de todos los que participaron en la contienda electoral, dejó al bloque abiertamente fascista a 4 escaños de poder formar gobierno, de tal modo que el bloque que puede formar gobierno es el compuesto por la socialdemocracia, el oportunismo y los nacionalistas catalanes y vascos de derechas y socialdemócratas, todos ellos abrazando al Estado y a la reacción.

Los fascistas pasaron de derogar el Sanchismo a ofrecerle un pacto a Sánchez para que gobernara el fascista Feijóo por dos años, de señalar primero a Junts y a Puigdemont como golpistas a conversar para tratar de conseguir apoyos para formar gobierno, al igual que de la misma manera cortejó al PNV.

Se conformó la Mesa del Parlamento y los fascistas dieron una muestra de división, unido al pacto del PSOE con el resto de las fuerzas políticas parlamentarias auparon a la Presidencia del Congreso a la dirigente del PSOE balear Francina Armengol, perteneciente al sector menos reaccionario del PSOE.

Como marcan los cánones del Estado franquista actual, el monarca hijo del puesto a dedo por la gracia del dedo del asesino Franco encomendó a Feijóo el tratar de conformar gobierno y buscar apoyos para ello, fijándose la fecha del debate de investidura para los días 26 y 27 de septiembre por parte de la presidencia de la Mesa del Congreso, o lo que es lo mismo, dando más de un mes a Feijóo para conseguir los apoyos necesarios.

Y en este tiempo, y ante el escenario de que el partido fascista PP sólo ha podido obtener el apoyo de su escisión verde, VOX, éstos junto con los voceros del fascismo en las ondas (Alsina, Herrera, Jiménez Losantos o Expósito, entre otros) así como sus homólogos televisivos, cada día menos vistos y oídos,  han pergeñado la enésima campaña de la “defensa de España” no vacilando en poner dichos medios a las momias fascistas que reflejan a la perfección la Transición y lo putrefacto que fue dicho proceso por el que la dictadura fascista fue enmascarada, aunque dichas máscaras 45 años después han caído por completo. Y en este plan de “salvar a España”, los mismos que han vendido absolutamente a España a los monopolios internacionales y que han liquidado la industria en el país, condenando a la clase obrera a la represión y a la miseria, han salido las momias de Felipe González, Alfonso Guerra y José María Aznar demostrando que todos ellos son lo mismo: fieles representantes del franquismo, fieles perros de sus amos, auténticos reaccionarios. Y así tenemos a tres corruptos como Guerra, González o Aznar, canallas y criminales que no vacilaron en meter a España en guerras de carroña para salvaguardar los intereses del capital norteamericano, que engañaron y traicionaron vilmente al pueblo durante décadas empeorando las condiciones de vida de la clase obrera, vienen tras todo lo llovido a darnos lecciones de lo que es moral o inmoral ellos que tiene las manos manchadas de sangre inocente, de cal viva y de la corrupción. Gentuza que debería estar en la cárcel si el Estado español fuera mínimamente democrático, son los defensores de la “unidad de España” y de la Transición dando buena cuenta de la podredumbre de los defensores del franquismo una vez muerto el tirano.

Sin duda el PP, los fascistas jurados y declarados, a través de los medios de comunicación de masas, todos ellos en manos del Capital, de sus momias, y de la manifestación convocada el domingo previo al debate de investidura que, salvo que haya transfuguismo será una investidura fallida, se hace para presionar al sector fascista del PSOE quedando también retratado lo que es el PSOE.

Y es que el PSOE, históricamente, siempre ha sido un partido burgués donde han convivido reaccionarios, gente progresista en términos burgueses y, en honrosas excepciones, gentes de izquierda. La década de los 20 y de los 30s del siglo pasada el PSOE ejemplificó perfectamente esto que señalamos y en la guerra civil, donde una parte del PSOE dio un golpe de estado contra la República que sirvió para la victoria del asesino Franco. Posteriormente, en la dictadura franquista el PSOE estuvo 30 años de vacaciones, sosteniendo desde el exterior a la dictadura criminal de Franco y, desde finales de los 60s, principios de los 70s no ha pasado de ser una marioneta de EEUU.

Mientras el capitalismo monopolista se halla en bancarrota, con una carestía de vida desbocada y fuera de control, con la precariedad cada día mayor y una mayor capa de la sociedad en la más absoluta miseria, donde la clase obrera – con independencia del sector de la clase – no tiene ni presente ni futuro, con una deuda pública impagable e inviable, con un sector industrial totalmente debilitada al igual que los servicios públicos, podemos ver que esa realidad de descomposición de la base económica también se refleja en la superestructura que esta eleva y, de manera abierta y declarada, los fascistas abiertamente defienden el transfuguismo, el engaño declarado, la estafa de manera abierta para conformar un gobierno. Los hechos posteriores han demostrado que teníamos razón en nuestro análisis de las elecciones generales el pasado 26 de julio donde señalábamos “Elecciones generales: Todos pierden, gana el Estado y falta el Partido Leninista”, y para ello simplemente hace falta ver la fotografía actual que lo constata.

Unos partidos parlamentarios escorados totalmente hacia la extrema derecha, y sirva para ello el impresentable posicionamiento de Yolanda Díaz y sus secuaces como el delfín otanista Ernest Urtasun. La representante del PCE se ha convertido en muñidora del PSOE de los reaccionarios Margarita Robles y Grande Marlaska para conformar gobierno con la derecha catalana herederos de CiU, erigiéndose en defensora de la Constitución franquista del 78 y exigiendo al independentismo catalán que se olvide de la unilateralidad, o lo que es lo mismo, que se olviden de la autodeterminación. Con “izquierda” como esa los franquistas que realmente controlan el Estado desde el Ejército y la judicatura, al igual que los monopolios, pueden dormir bien tranquilos pues la base en la que se sustenta el capitalismo, la explotación del hombre por el hombre, está lejos de ser cuestionada.

Y mientras el PCE/IU (Sumar) hace de mamporrero del PSOE, del partido de la OTAN, del terrorismo de Estado y del espionaje de la disidencia política a través de las fuerzas represivas del Estado, y los fascistas hacen lo suyo que es buscar desesperadamente un Tamayazo en las filas del PSOE, todos ellos transfieren cada día más dinero público hacia la OTAN, hacia el gasto militar y afianzan las políticas económicas de la UE y, una vez constituido el gobierno, no dudarán en hacer los recortes sociales que le encomienden los imperialistas europeos desde Bruselas que, para empezar, exigen un recorte social de entre 9.000 y 12.000 millones de euros.

La única salida que tenemos la clase obrera es romper con el capitalismo; es romper el Estado de los capitalistas, de los monopolios. Y eso no se hace cambiando de gobierno, cambiando de facción de los explotadores, cambiando de verdugo sino mediante la organización y la unidad revolucionaria de la clase obrera contra el capitalismo y su Estado.

Y para ello es esencial el fortalecimiento del Partido Comunista, del Partido marxista-leninista que sea capaz de mostrarle a la clase obrera la alternativa al mundo de opresión, violencia y engaño que sostienen los capitalistas que impone el capital a través de sus máscaras fascistas, socialdemócratas y oportunistas.

 

¡ABAJO EL OPORTUNISMO, EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡POR EL SOCIALISMO Y LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!

¡FORTALEZCAMOS EL PARTIDO COMUNISTA, MILITA EN EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

 

Madrid, 25 de septiembre de 2023

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

Comment ( 1 )

  1. El artículo presenta una crítica muy fuerte hacia el sistema político y económico actual, así como hacia los partidos y actores involucrados en el proceso político en España. A continuación, se destacan algunas de las conclusiones y puntos clave que se pueden deducir del texto:

    Crítica al sistema capitalista y a los monopolios: El autor del artículo muestra una clara oposición al sistema capitalista, acusándolo de estar en bancarrota y de causar estragos en la vida de la clase obrera. También critica a los monopolios y alega que están en el centro de los problemas económicos.

    Llamado al fascismo: El artículo sugiere que, en este momento de crisis, algunos sectores de la élite empresarial podrían buscar un gobierno fascista para mantener el orden y reprimir a la clase obrera.

    Crítica a los partidos políticos existentes: Se critica duramente a varios partidos políticos, incluyendo al PSOE, SUMAR (unión de varios partidos de izquierda), el PP y VOX. El autor argumenta que todos estos partidos son, en última instancia, representantes del capital y que han traicionado a la clase obrera.

    Campaña de «defensa de España»: Se menciona una campaña en curso para «defender a España» que involucra a los medios de comunicación y a políticos veteranos. El artículo insinúa que esta campaña busca presionar al sector fascista del PSOE y cuestiona la verdadera lealtad de este partido.

    Descontento con la política exterior: Se critica la política exterior española, especialmente su apoyo a la OTAN y a gobiernos extranjeros que son vistos como fascistas.

    Llamado a la revolución y al fortalecimiento del Partido Comunista: El artículo concluye con un llamado a la clase obrera a romper con el capitalismo y a unirse en una revolución. Se enfatiza la necesidad de fortalecer el Partido Comunista como la alternativa a lo que se percibe como un sistema corrupto.

    En general, el artículo refleja una visión muy crítica y polarizada de la política y la sociedad en España, con un enfoque en la lucha de clases y la necesidad de un cambio radical en el sistema político y económico.

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