RESOLUCIÓN DEL VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PCOE SOBRE EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA: LA SOLUCIÓN NO ES PARLAMENTARIA SINO REVOLUCIONARIA
El pasado 23 de septiembre se llevó a cabo la ejecución del desahucio de Maricarmen en Madrid, uno de los más de 500 mil lanzamientos practicados desde que hay datos registrados del Consejo General del Poder Judicial (iniciados en el año 2013).
Este hecho provocó que organizaciones como el Sindicato de Inquilinas y otras convocaran manifestaciones que desembocaron en una acampada como protesta por la precaria situación de la vivienda para la clase trabajadora.
Estas protestas y acampadas, que se han reproducido en ciudades como Barcelona, Valencia, Bilbao, Las Palmas de Gran Canaria o Palma de Mallorca, han asumido rápidamente -a través de los portavoces de las principales organizaciones convocantes- la inevitabilidad de resolver el problema de la vivienda a través de leyes parlamentarias, exigiendo su aprobación inmediata.
Este movimiento favorece plenamente al PSOE: en primer lugar desplaza el centro mediático de Ceuta al asunto de la vivienda, después canaliza este asunto al parlamento obligando al resto de partidos políticos burgueses a posicionarse sobre una ley que no deja de ser un parche que no va a resolver el problema de la vivienda para el obrero. Por último, a pocos meses para las elecciones generales, el PSOE puede convertir este tema en el eje central de su campaña criticando a los que no aprobaron la ley.
La realidad, sin embargo, es que el problema de la vivienda no se puede solucionar a través del parlamentarismo porque resolverlo exige atentar directamente contra el modelo productivo del estado, que no es otro que el turismo, y por ende contra el sistema capitalista de producción. El estado español, en este mundo imperialista conectado donde cada país cumple su rol, es un país turístico y no industrial o agrario y por ello su principal vía de ingresos es el turismo, siendo la vivienda un eje cardinal para el alojamiento de turistas.

El país ha experimentado unos volúmenes de recepción sin precedentes, superando los 93,8 millones en 2024 y logrando su techo histórico actual de 96,8 millones en 2025. Los datos de 2026 confirman que la tendencia ascendente se mantiene. Solo en los primeros siete meses del año (hasta julio), España ya acumulaba 58,1 millones de visitantes (un 4,6% más respecto al mismo periodo del año récord anterior). España es el segundo país que más turistas acoge del mundo cada año, solo superado por Francia.
Este modelo obliga a expandir la vivienda turística y liquidar la vivienda residencial cada vez a mayor velocidad y con mayor voracidad. Ya existen lugares donde prácticamente no vive ningún vecino, quedando prácticamente todo edificio existente dedicado al turismo. La costa amalfitana es buena prueba de ello, donde solo hay tiendas con marcas internacionales y de “souvenir”, restaurantes y hoteles. Apenas quedan unos miles de vecinos entre todos los pueblos que conforman la costa amalfitana (Amalfi, Positano, Maiori, Minori…) debido a la gentrificación turística.
Los bajos salarios que sufrimos los trabajadores y la precariedad en el trabajo -como la temporalidad de los contratos fijos discontinuos y los actuales abusivos periodos de prueba- actúan, además de la subida de los precios de la vivienda, como elementos definitivos para expulsar al proletariado de las urbes en favor del turismo. La contención salarial y la desvinculación de las subidas salariales al IPC excluyen a los trabajadores el acceso a la vivienda y permiten a la burguesía dedicar esas viviendas con precios cada vez más altos a pisos turísticos, mucho más rentables económicamente.
Por ello, el VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:
- La contradicción entre la vivienda que necesita la clase trabajadora y el modelo productivo capitalista es irresoluble parlamentariamente, porque ataca a la raíz del sistema.
- El movimiento 26S por la vivienda, tal y como está planteado y dirigido hoy, solo beneficia a la gran burguesía y a los grandes fondos buitre que acaparan cada vez más vivienda para uso turístico y continuarán haciéndolo.
- Bajo el sistema capitalista de producción la clase obrera no verá resuelta, sino al contrario, la cuestión de la vivienda ni ninguna otra de las problemáticas que sufre. Los bajos salarios y la vivienda dedicada al turismo engordan las cuentas de la burguesía, clase dominante hoy.
- Solo la revolución socialista puede garantizar que los trabajadores culminen en clase dominante y dispongan de los servicios necesarios para la vida, incluida la vivienda, sanidad, educación, etcétera. Destruyendo el sistema capitalista de producción y sus actuales relaciones de producción.
- Para lograr este objetivo es imprescindible el Partido Comunista, el único capaz de dotar al proletariado de la estrategia y tácticas necesarias para instaurar la Dictadura del Proletariado.
Madrid, a 3 de octubre de 2026
VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)