29N: Elecciones burguesas para legitimar a los explotadores
Tras los hechos acontecidos como respuesta al desahucio de una anciana de 87 años, que días después murió, el gobierno conformado por los socialfascistas del PSOE y los oportunistas de SUMAR realizó un par de decretos para atenuar, que no solventar, la problemática que tiene el proletariado con respecto del acceso a la vivienda y, concretamente, sobre los alquileres; decretos que también se llevaron a refrendo por parte del Parlamento, que rechazó ambos.
Todo ello llevó a Pedro Sánchez a realizar la convocatoria de elecciones generales para el próximo día 29 de noviembre, al objeto de tratar de aprovechar electoralmente el incremento de movilización de los diferentes sectores del proletariado, apelando al discurso de frenar al fascismo, estar “contra la guerra”, de impedir los recortes sociales que la extrema-derecha plantea y para seguir “profundizando” en su supuesta “agenda” de avances sociales. Discurso de Sánchez del todo falso, en tanto el PSOE es un partido que sostiene al estado fascista español, heredero del franquista, defiende la permanencia en la OTAN, ha militarizado la economía incrementándose el presupuesto en gasto militar un 122% en la última década, y que ha entregado 17.000 millones de euros al fascista estado ucraniano – que ha ilegalizado al Partido Comunista y al Partido Socialista – en la guerra contra Rusia. Por no hablar que los salarios reales en el estado español, entre 2018 y 2025, han perdido un 8,2% de poder adquisitivo en contraposición con los beneficios empresariales que han crecido un 53,6% y los márgenes brutos por asalariado obtenidos por las empresas que han crecido un 51,5% en el mismo período.
Emulando al traidor de Pablo Iglesias en 2014, cuando hablaba de que “el cielo no se toma por consenso, sino por asalto” – y que todo ello terminó en ser la muleta del PSOE y formar gobierno con éste – y señalaba que había que conducir la indignación al redil del parlamentarismo burgués que es, de facto, la desactivación de la movilización, hoy Sánchez pretende hacer lo mismo bajo los argumentos que anteriormente mencionamos.
Por tanto, Sánchez, convocando las elecciones, lo que pretende es encauzar la movilización en contra de la carestía de la vida y ante la imposibilidad del proletariado de acceder a una vivienda hacia el terreno electoral, hacia el cauce del parlamentarismo burgués, buscando con ello, por un lado, sacar rédito político a una situación en la que el PSOE y el sistema capitalista que defienden son responsables y, por el otro, desactivar la movilización encauzándola por el redil del parlamentarismo burgués y fortalecer la posición de la burguesía, que es lo que van a hacer las elecciones.
Unas elecciones, con un tablero político escorado hacia la extrema derecha, donde los fascistas de PP y VOX abiertamente hablan de arremeter sin piedad contra la clase obrera, de incrementar el gasto militar y acentuar, todavía más, la transferencia de riqueza desde el proletariado hacia la gran burguesía, de arremeter contra el proletariado con más represión social y política; donde el oportunismo pelea por sillones para mantener las prebendas que el estado les otorga por vender sistemáticamente a los trabajadores y donde Sánchez, y el PSOE, tratan de obtener el voto “útil” para sostener un gobierno como el de los últimos 8 años, que ha servido a los grandes monopolios, a los que les ha garantizado la desmovilización de la clase obrera durante este período, a la par que ha apoyado la guerra imperialista y a la reacción mundial.
Estas elecciones, además, demuestran lo que resultó “la nueva política” que decían que venía a acabar con el bipartidismo cuando, en realidad, lo que hizo fue sostenerlo por la vía de la fracción ante la crisis política de la pasada década; y escorarlo, todavía más, hacia la extrema derecha.
En las elecciones burguesas siempre gana el capital, por tanto, gane quien gane, estas elecciones lo que van a hacer es legitimar a la fracción burguesa que gobierne para seguir agrediendo, robando, a la clase obrera. Un proletariado que verá cómo sus condiciones de vida se seguirán empobreciendo porque esa es la lógica del imperialismo, del sistema capitalista en su fase monopolista que se halla en bancarrota económica y social, y que únicamente puede ofertar al proletariado más miseria, represión, guerra imperialista y muerte. Gane quien gane, lo que harán es sostener y defender un estado corrompido hasta el tuétano que es el instrumento con el que la burguesía oprime a la mayoría proletaria.
La clase obrera no podrá emanciparse jamás por la vía de las elecciones burguesas, no podrá romper los grilletes de la opresión y la explotación dentro de las instituciones, de la superestructura, burguesa. La lucha obrera debe acentuarse porque las condiciones de vida de la clase obrera cada día que pase, bajo este sistema, se va a deteriorar más. Es necesario influir en esta lucha, en mostrar a la clase obrera la necesidad de unir todas las luchas en una única lucha de clase contra el sistema capitalista y su estado, en contraposición del oportunismo que busca disgregar y sectorizar las luchas del proletariado, y también es necesario que la clase obrera vaya construyendo un contrapoder al estado burgués con el que poder confrontarse y romper al sistema. Hay que dotar de objetivo revolucionario a la lucha espontánea del proletariado para convertirla en movimiento consciente, revolucionaria, para abolir el capitalismo y construir el socialismo. Por ello, ante las elecciones del 29 de noviembre la actuación del proletariado consciente debe ser la de fortalecer las filas revolucionarias, la de mostrar a la clase la necesidad de unir las luchas obreras y conformar un contrapoder y, también, el de rechazar el legitimar a la burguesía para que siga arremetiendo contra nuestra clase social y, consecuentemente, optar por la abstención activa el próximo 29 de noviembre.
¡POR LA UNIÓN DE TODAS LAS LUCHAS EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!
¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA!
¡SOCIALISMO O BARBARIE!
Madrid, 28 de octubre de 2026
COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)